El médico aconseja
Consejos de expertos Los típicos catarros de invierno y su relació...

Los típicos catarros de invierno y su relación con el asma

Llega el tiempo frío, y con él llegan los catarros, las gripes, los virus,...

Son muy escasos los niños que, llegando esta época no padecen algún catarro causado por un virus. Esto es especialmente cierto en el caso de los lactantes y niños pequeños, y sobre todo cuando comienzan a ir al parvulario o a la guardería.

Cuando los virus infectan el organismo desencadenan una respuesta defensiva específica (anticuerpos, etc.) que evita que ese mismo virus vuelva a infectar al niño. Esta protección puede ser:

Permanente: es el caso por ejemplo del sarampión, las paperas, etc., que son infecciones que sólo se padecen una vez, bien de forma atenuada (al vacunar al niño frente a estas infecciones), bien de manera natural al pasar la enfermedad.

Transitoria: p.ej. la Gripe, por lo que conviene revacunar anualmente contra la Gripe.

Si bien con frecuencia los virus causan síntomas generales bien conocidos (fiebre, malestar general, dolores musculares, etc), cada virus específico suele tener unas partes del organismo predilectas, que son las que infecta con mayor intensidad y en las que produce los síntomas más notorios. Ej: los virus causantes de las verrugas tienen predilección por la piel, y no por otras partes del organismo. Pues bien, hay virus que tienen una predilección especial por el aparato respiratorio; son los virus catarrales y existen cientos de ellos. Pero, particularmente en los niños pequeños, los que con mayor frecuencia infectan el aparato respiratorio son los llamados Adenovirus, el virus de la Influenza, y sobre todo el Virus Respiratorio Sincitial (VRS). Este último es un virus que tiende a infectar el aparato respiratorio produciendo síntomas catarrales tales como congestión nasal, mocos, estornudos, etc., pero que además tiene una tendencia especial a producir síntomas de vías respiratorias bajas tales como tos, ruidos en el pecho, dificultad para respirar, etc. Cuando se producen estos síntomas se dice que el niño tiene una Bronquiolitis (porque el virus ha infectado los bronquios más finos, llamados bronquíolos). Así pues, se puede definir la Bronquiolitis como una inflamación aguda de los bronquiolos causada por un virus (generalmente el VRS). Esta inflamación produce una obstrucción de dichos bronquiolos, de cuya intensidad depende directamente la intensidad de los síntomas respiratorios (tos, pitos, dificultad para respirar). Lógicamente, puesto que el calibre de los bronquiolos está en relación inversa con la edad del niño, la posibilidad de que estos se obstruyan es mayor en los lactantes pequeños, por lo que esta enfermedad suele ser más problemática es estos niños.

El VRS es un virus muy extendido en esta época del año, a la vez que muy contagioso. De ahí que cuando un niño lo coge en una guardería es muy fácil que lo contagie a un número considerable de “colegas”; hasta tal punto que hacia los 3 años la práctica totalidad de los niños ha padecido alguna vez una infección por VRS.

La mayor parte de las veces la Bronquiolitis es un problema leve, que cede espontáneamente en unos días requiriendo tan sólo un tratamiento de apoyo (antitérmicos, hidratación, etc.). Pero en algunos casos el problema es más intenso, y puede requerir asistencia hospitalaria. Esto es más probable cuanto más pequeño sea el niño, cuando los padres (especialmente la madre) fuman y cuando los niños han nacido con poco peso, debido a que estos niños suelen tener unos bronquíolos algo más estrechos de lo normal, y por tanto, es más fácil que se obstruyan en caso de una infección por VRS.

Como resultado del crecimiento (los bronquíolos van teniendo cada vez mayor calibre) y del desarrollo de anticuerpos específicos frente al VRS como consecuencia de infecciones previas por este virus, no suele ocurrir que los niños tengan más de 1 o 2 Bronquiolitis en los primeros 1-2 años de vida. Cuando se repite más veces hay que pensar que algo está ocurriendo para que el niño tenga más episodios de dificultad respiratoria de lo normal. Porque, en efecto, diferentes estudios han demostrado que existe una estrecha relación entre las Bronquiolitis por VRS y el Asma. Así, cuando un niño tiene 3 o más Bronquiolitis es probable que esté desarrollando un Asma incipiente y debe ser estudiado en este sentido.

En la actualidad aún no disponemos de un tratamiento que pueda considerarse suficientemente satisfactorio para el control de esta enfermedad. Pero hay estudios preliminares que permiten albergar esperanzas en este sentido, bien sea tratamientos específicamente dirigidos frente al VRS (ej: anticuerpos neutralizantes anti-VRS, medicación antiviral), bien tratamientos dirigidos a paliar de manera significativa los síntomas producidos por dicho virus (ej. Antileucotrienos)


CONSEJOS PRÁCTICOS:

No fumar: Fumar en casas donde hay niños aumenta considerablemente el riesgo de que estos tengan problemas respiratorios.

Hay que tener mayor precaución en el caso de lactantes pequeños y sobre todo si han pesado poco al nacer, puesto que el riesgo de tener una Bronquiolitis en el curso de una infección por VRS es mayor.

Los niños que van a guardería o tienen hermanos mayores es más probable que tengan infecciones respiratorias.

Cuando un lactante pequeño tiene síntomas catarrales, especialmente si le aprecian tos o ruidos en el pecho, se debe consultar con el Pediatra.

Si el niño ha tenido más de 2 episodios de dificultad respiratoria es probable que esté desarrollando un Asma incipiente, y se debe comentar tal eventualidad con el Pediatra.

Confío que esta información les sea de utilidad y les ayude a pasar a Vds. y a sus hijos un mejor invierno.

Dr. Antonio Nieto
Unidad de Alergia Infantil
Hospital La Fe. Valencia


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