El médico aconseja
Consejos de expertos Navidad Dr. José Luis Séculi Palacios, Unidad...

Está próxima la Navidad, días llenos de emociones, de ilusiones y de sueños, días de luz y alegría para todos vosotros y días en que todos tendríamos que hacer volar nuestra imaginación y desearnos un año 2005 lleno de proyectos y esperanzas. En Navidad llegamos al punto más alto del poder de la ilusión, de la imaginación y de la magia.

 

La Navidad puede influir en las personas con asma. El asma es una enfermedad en que la genética (caracteres hereditarios) y el ambiente tienen muchísima importancia. Uno de los factores ambientales que influyen en ella son los relacionados con las emociones (risa, llanto, miedo, ansiedad, anhelos, ilusiones, etc.). Está demostrado que en estas situaciones se liberan una serie de sustancias que desencadenarán los problemas típicos que os suelen pasar en vuestro aparato respiratorio, que tiene una inflamación de los bronquios de base y que les produce una hipersensibilidad que hace que se cierren más en estos momentos de emociones. Estos problemas o síntomas son: la tos, la opresión en el pecho, los “pitos” o silbidos y la dificultad para respirar. A las personas con asma esto les puede ocurrir en muchos lugares: en el circo, en el cine, viendo un partido de tu deporte preferido, en la actuación de un mago, en fechas y festividades señaladas, etc. y sobre todo, en el chico mayorcito, en época de exámenes y en las discusiones con otras personas. Por supuesto hay diferentes sensibilidades, personas más sensibles a las emociones y/o más sensibles a la liberación de estas sustancias.

 

El asma es una enfermedad crónica y por tanto influyen muchos condicionantes psicológicos en su evolución, condicionantes en la relación niño-escuela, niño-familia (sobre todo en la relación madre-hijo) y en la relación niño-mundo social. Hay que evitar siempre la sobreprotección, fuente de muchos conflictos que acaban en crisis de asma.

 

¿Cómo prevenir estas situaciones?

 

En estos días hay que hablar mucho de padres a hijos y de hijos a padres, hay que pensar que el exceso de juguetes es inversamente proporcional a la ilusión por jugar y que la estimulación de la imaginación en los hijos es increíble llegando a crear juguetes de materiales que los adultos desecharíamos, además el juguete es un elemento primordial en la educación y hay que saber fomentar y potenciar las habilidades y capacidades de los hijos. Si hay comunicación y entendimiento no hay estrés. La Navidad tiene que ser una fiesta que vaya más lejos que los regalos.

 

Ante situaciones de estrés o posibles cambios emocionales hay que llevar siempre la medicación de crisis. Normalmente son inhaladores para abrir los bronquios que se han cerrado en este momento, pero una protección previa continuada con comprimidos o en polvo de antiinflamatorios no esteroideos para el asma, que tienen menos efectos secundarios, puede solucionar la situación y así no tendríamos que recurrir a la medicación de rescate inhalada que, sin embargo, hay que llevar siempre en el bolsillo o en la mochila.

 

La comunicación padres-hijos es básica y fundamental para compartir en estos días todas las alegrías e ilusiones y así conseguir olvidarnos del asma.

 

¡Feliz Navidad 2004 a todos!

 

Dr. José Luis Séculi Palacios

Unidad de Neumología. Servicio de Pediatría

Hospital San Juan de Dios

Barcelona

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