Que frío hace...
Ha llegado el otoño, el cambio de estación ha comenzado, se acerca el invierno, el frío y la lluvia después de un verano en el que hemos olvidado los catarros, los días de tos y asma.
No en todos los lugares de España el frío es igual. En general las zonas cercanas a la costa y las islas son mas húmedas debido a la influencia del mar y las del centro de la península mas secas. Estas características condicionaran el tipo de frío, seco o húmedo, y los alergenos más frecuentes, ácaros o pólenes.
En verano estaba fenomenal. Ahora mi hijo tiene pitos, tos, dificultad para respirar...
Con la llegada del frío, la vuelta a la guardería y al colegio también llegan las infecciones. Los más pequeños se exponen a la bronquiolitis y aquellos que la han pasado a la reaparición de sus molestias. Los niños con asma pueden sufrir catarros o infecciones que hagan reaparecer la tos, la falta de aire, los pitos al respirar o la dificultad para realizar ejercicio físico.
Es importante estar prevenido para controlar o suavizar las manifestaciones del asma. Seguir el tratamiento adecuado que nos indicó nuestro médico, continuándolo incluso durante toda la época de frío si es necesario.(Inhaladores y Montelukast) Debemos evitar los irritantes bronquiales y en especial el humo del tabaco.
Nuestro hijo puede tener tos al respirar aire frío, sobre todo por la mañana o la noche, cuando salimos de casa o al hacer deporte. Es la forma mas frecuente de manifestarse lo que llamamos hiperrectividad bronquial. Se puede acompañar de pitos al respirar o dolor en el pecho que le impiden andar rápido o hacer deporte con normalidad. Nuestro médico debe valorar, según la intensidad, el tratamiento más adecuado. Un mal control de la enfermedad condiciona a nuestro hijo en la realización de ejercicio físico, tan necesario e imprescindible para superar la enfermedad y conseguir un ambiente de normalidad en su entorno. Si el control es difícil debemos intentar realizar el ejercicio en pabellón cubierto o natación en piscina climatizada.
Con frecuencia los niños asmáticos son alérgicos y el tipo de alergeno depende de la climatología. En primavera el alérgeno que causa la mayoría de las molestias alérgicas es el polen de las plantas, ya sean gramíneas, malezas o árboles. En los meses más fríos y húmedos los alérgenos más frecuentes son los producido por los ácaros del polvo de la casa y los mohos.
Cuando llega el otoño, y hasta la primavera, pasamos mas tiempo en casa, encendemos la calefacción con regularidad, sacamos las ropas de abrigo y aumenta la humedad relativa del aire. Los ácaros aumentan, las concentraciones de mohos en el aire también, y los alérgicos manifiestan los síntomas de su enfermedad. La medida mas efectiva para evitar esta cadena de sucesos son las de control ambiental, es decir reducir las condiciones que benefician el aumento de población de ácaros y mohos. Evitar las humedades en la casa, la lana y las franelas en la ropa de cama. Es preferible usar el aspirador o fregar en lugar de barrer. Mantener la cama y la almohada libre de alergenos mediante fundas o materiales que impiden el crecimiento de ácaros.
Si es alérgico a los animales en invierno pasará mas tiempo en casa con ellos, lo que puede desencadenar síntomas que en verano no aparecían.
¿Que puedo hacer?
La inmunoterapia frente a estos alergenos es hoy el único tratamiento de fondo contra los procesos alérgicos, siempre complementada con el uso de inhaladores y Montelukast para el control adecuado de las molestias respiratorias. Las medidas de control ambiental son las que producen un mayor beneficio, evitar el contacto con animales, los ácaros o pólenes.
Recuerde que ante cualquiera de las molestias señaladas, si tiene preguntas o inquietudes médicas, por favor, póngase en contacto con su especialista en asma/alergia.
Dr. Manuel José Pajarón Fernández |