Síntomas en la infancia

Síntomas

A esta edad las pruebas para ofrecer un diagnóstico de asma, como medir la capacidad pulmonar mientras el niño sopla por un aparato, son difíciles de ejecutar, por lo que es la presencia de síntomas asmáticos lo que demuestra la presencia de la enfermedad.

Las crisis de asma (es decir, la aparición de síntomas) suelen sucederse con intervalos de días, meses o incluso años. Los síntomas varían según la severidad de la obstrucción respiratoria, desencadenando desde tos y sensación de opresión en el pecho hasta dificultad para respirar.

Los síntomas asmáticos más frecuentes son:

  • Tos.
  • Dificultad para respirar.
  • Presión en el pecho.
  • Respiración entrecortada.
  • Sibilancias (jadeos, silbidos o “pitos”).




A estas edades, cuando el niño pasa por lo menos tres jornadas con pitos o “sibilancias” y sin poder dormir, se puede hacer un diagnóstico precoz de asma.

Además, frecuentemente la aparición de síntomas asmáticos va íntimamente ligada a otras enfermedades respiratorias o de otro tipo, como las siguientes:

  • Bronquitis.
  • Bronquiolitis.
  • Rinitis alérgica.
  • Sinusitis.
  • Pólipos nasales.
  • Eczemas o dermatitis atópica.
  • Reflujo gastrointestinal.